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Overtura a Mamá

miércoles, 6 de agosto de 2008

No se si sea su caso, pero a lo largo de la vida me he econtrado a Mámas de a algunos amigos que son sin dudar el claro ejemplo o el simil de un sargento del ejercito Alemán que desde que se pone hasta que se oculta esta tras los hijos viendo por su educación social y familiar, por su comodidad en el hogar, o simplemente por el hecho de ver que estyán haciendo en el hogar o en su colegios. Claro que todo esto es por la preocupación de que estos angelitos participaran con respeto en una coonvivencia general desde su niñez hasta la madurez de estos.

Sin embargo, como bien me a dicho por siempre un muy buen amigo respecto a algunas personas que ni haciendo una marcación personal "hay maderas que nunca agarran barniz" aunque tengan a alguien que este detras de ellos por siempre no superan las espectativas.

En fin, este video muestra una Overtura a una madre que en resumen muestra en casi el 100% de las facetas, gritos, reclamos, caprichos y demás actos que una madre comparte a sus hijos para controlar sus actitudes del hoy para el mañana. Si encuentran algún reclamo más que le haga falta a esta señora favor de dejarlo en el buzón de comentarios por favor.


ANECDOTA SOBRE HARVARD

lunes, 16 de junio de 2008

EL VESTIDO DE ALGODON BARATO

Una mujer en un desteñido vestido de algodón barato y su esposo, vestido con un raído traje, se bajaron del tren en Boston, y caminaron tímidamente sin tener una cita a la oficina de la secretaria de Presidente de la Universidad de Harvard.

La secretaria adivinó en un momento que esos venidos de los bosques, campesinos, no tenían nada que hacer en Harvard y probablemente no merecían estar allí.

“Desearíamos ver al presidente” dijo suavemente el hombre. “El estará ocupado todo el día” barbotó la secretaria. “Esperaremos” replicó la mujer.

Por horas la secretaria los ignoró, esperando que la pareja finalmente se desanimara y se fuera. Ellos no lo hicieron, y la secretaria vio aumentar su frustración y finalmente decidió interrumpir al presidente, aunque era una tarea que ella siempre esquivaba.

“Tal vez si usted conversa con ellos por unos minutos, se irán”, le dijo. El hizo una mueca de desagrado y asintió. Alguien de su importancia obviamente no tenía el tiempo para ocuparse de ellos, y el detestaba los vestidos de algodón barato y los raídos trajes en la oficina de su secretaria.

El presidente, con el ceño adusto, se dirigió con paso arrogante hacia la pareja.

La mujer le dijo: “Tuvimos un hijo que asistió a Harvard por solo un año. El amaba a Harvard. Era feliz aquí. Pero hará un año, murió en un accidente. Mi esposo y yo deseamos levantar un memorial para el, en alguna parte del campus”.
El presidente no se interesó. El estaba en shock.

'Señora', dijo ásperamente, 'No podemos poner una estatua para cada persona que asista a Harvard y fallezca. Si lo hiciéramos, este lugar parecería un cementerio.'

'Oh no', explicó la mujer rápidamente. 'No deseamos erigir una estatua. Pensamos que nos gustaría donar un edificio a Harvard'

El presidente entornó sus ojos. Echó una mirada al vestido de algodón barato y al traje raído, y entonces exclamó....¡Un edificio! ........¿Tienen alguna remota idea de cuanto cuesta un edificio?..... Hemos gastado más de siete millones y medio de dólares en los edificios aquí en Harvard!'

Por un momento la mujer quedó en silencio. El presidente estaba feliz. Tal vez se podría deshacer de ellos ahora.

La mujer se volvió a su esposo y dijo suavemente.. ... '¿Si eso es todo lo que cuesta iniciar una universidad? .....¿Por qué no iniciamos la nuestra?' Su esposo asintió.

El rostro del presidente se oscureció en confusión y desconcierto.

El Sr. Leland Stanford y su esposa se pararon y se fueron, viajaron a Palo Alto en California, donde establecieron la universidad que lleva su nombre, la Universidad Stanford, en memoria de un hijo del que Harvard no se interesó.

Usted puede fácilmente juzgar el carácter de los demás por la forma en que tratan a quienes piensan que no pueden hacer nada para ellos.

HISTORIA VERDADERA por Malcolm Forbes

Encuentro en aeropuertos, ¿como llamarlo? PRIMERA PARTE

martes, 6 de mayo de 2008

Me imagino que alguno en una o muchas ocasiones se ha visto en la necesidad de tomar un vuelo, camión o transporte para dirigirse de vacaciones, viaje de negocios o simplemente por el placer de viajar, esto claro, por el contexto que pueda tener conlleva una serie de sentimientos encontrados tanto para el que viaja como el brinda su compañía para emprender este viaja. Tristeza, la foto para el recuerdo, el difícil momento de decir un momentáneo hasta pronto o quizás un terminante Adiós por un tiempo no determinado.
Es claro como ya lo mencioné conlleva a una de sentimientos por este desprendimiento del ser querido, amigo o como quieras llamarlo, sin embargo, el alentar a ese alguien a que de ese gigantesco paso más dentro de su independencia o bien de su necesidad momentánea por aquellos que viajan de negocios, tiene como consecuencias escenarios de los más increíbles, claro, como pudieran ser de los más emotivos, escandalosos, efusivos, dolorosos, interminables, desesperantes, preocupantes (para todo aquel desesperado o quizás olvidadizo, vamos hasta distraido lo que genera preocupación para el que se queda en inicio del viaje).
Pues bien al paso de mi breve paso por los aeropuertos, me he podido encontrar una serie de experiencias que pueden ir de lo más natural que el individuo llegue solo para tomar un vuelo como el que llega con toda la marabunta en compañía para asegurarse que el individuo no pierda el vuelo, o quizás, que no vaya ser que se arrepienta de último minuto. Por ello estos escenarios que me han provocado la más fuerte de las carcajadas o el sentimiento más profundo al ver la tristeza de uno o varios por emprender un viaje en términos de despedida por u largo periodo de tiempo.
A todo esto, claro, me olvidé comentar acerca que nosotros los mexicanos tenemos un rico un floklor tan particular respecto al tema de la fiesta, que viene inmerso a este tema, ya que para cualquier mexicano el viajar es una fiesta olvidemonos del porque del viaje es una fiesta hacer el un viaje, ¿no es así?, considero que esto se a converitdo en un estigma que no podremos quitarnos por mucho, pero, nos hace muy competitivos con respecto a otros colegas latino americanos que son igual o peor que nosotros los mexicanos pero en este momento atañe hablar de nuestros compatriotas.

Pues bien, entrando en materia respecto a mis primeras lineas y el porque de éste post es hacemos del emprender un viaje ya sea nuestro o de alguien más relacionado a nosotros, convertirlo en un evento singular y de gran fiesta en el aeropuerto ante decenas de personas conacionales o extranjeros en donde se muestran diferente aspectos como lo puede ser una boda (acompañar a los novios después de la fiesta, sin importar que vayas cuasi alcoholizado, ¿recuerdan alguna ocasión haber hecho esto?) una fiesta (las prisas sobre todo de las mujeres que van preocupadas pñorque tienen que hacerse un peinado y claro que la señorita azafata no arrugue el vestido que con tanto esmero se han diseñado para tan grandioso evento), un cumpleaños (alguna sorpresa para alguna persona especial), un velorio en fin esto sea por la llegada o partida del individuo en cuestión, aunque para efectos de este tema hablaremos de la partida únicamente.
Bien puede mencionarse que los viajes sirven para congregar a familiares y amigos que por distintas razones o posibilidades no es factible reunirse tan frencuentememte como quisieramos (claro, aunque escuchemos de algunas aerolíneas que con sus "exquisitos precios" acercan a la familia, pues no, la competencia es tremenda en este rubro).
Recientemente tuve un viaje a Monterrey, un sábado por la tarde, mismo que me llevo a pensar que la sala de espera para abordar el vuelo iba a tener poco audiencia para emprender el viaja. Regularmente, no hago mucha charla con las personas que están cerca de mi, inclusive dentro del mismo avión, busco disfrutar de un buen disco que llevo en mi iPod además de leer algo que me interese en el momento, puede ser una buena revista o algún libro con el que me haya tropezado recientemente. En esta ocasión mientras me instalaba en un asiento de la sala de espera y casi cuando me estaba por desconectar del mundo con mis audifonos, una señora de unos 70 años aproximadamente me pide que le cambie un billete por monedas, le comento que no puedo hacerle el favor de cambia el billete, lo cual le causo preocupación, eso me llamó un poco la atención y le pregunté que si le podía ayudar en algo. La señora me respondió que necesitaba llamar a sus hijos a Monterrey ya que venia de un largo viaje y quería avisarles que se dirigía a casa para estar con ellos.
Ese gesto de la señora me llevo a ofrecerle hacer la llamada en mi teléfono, cosa que ocurrió ´lo tomo y llamó a sus hijos sin tener suerte, sin embargo, en el rostro de esta señora se reflejaba una sonrisa inmensa de llegar a contarles a sus hijos y nietos lo que me comenté mientras esperábamos abordar el vuelo.
Esta señora venía de estudiar Italiano, estuvo viviendo 6 meses en Roma donde estuvo como estudiante para el aprendizaje de este idioma. Me comentó que este viaje para ella era algo que siempre había soñado y que por distintas situaciones no lo había logrado hacer, entre tantas cosas, cuando era joven su padre no la dejó por las ideas de como una señorita iba emprender un viaje tan largo y sobre todo sola, el mundo era para los hombre. Posteriormente, por su matrimonio y sus hijos, razones muy fuertes para no hacerlo. Lamentablemente, enviuda esta señora hace tres años, ahora sus hijos ya son maduros, casados y con hijos, sin tener nada que la detuviera y muy a pesar de sus hijos lo hizo, me comento lo siguiente "me atreví a hacerlo".
Pues bien, esto una pequeña forma de expresar lo que puede ocurrir en un aeropuerto o en viaje y como verán los diferentes escenarios que puedan encontrarse durante el mismo. Lo que si pudiera comentarles, este encuentro con la señora que desafortunadamente no se me ocurrió preguntar su nombre es un claro ejemplo de algunas cosas de las que me han tocado presenciar, compartir con mis amigos y sobre todo abren un panorama más de los que se puede apreciar en una charla informal por así llamarlo de manera mas frecuente.